En casa compiten por tu atención cosas que en una oficina no existen: la nevera, la lavadora a medias, la tele, notificaciones personales. Estas estrategias reducen esa fricción sin necesidad de fuerza de voluntad sobrehumana.
Gestión del entorno físico
- Un espacio de trabajo fijo, aunque sea pequeño — evita trabajar desde el sofá o la cama.
- Cierra la puerta o delimita visualmente la zona de trabajo si convives con más personas.
- Deja fuera de la vista tareas domésticas pendientes durante tu horario de foco.
Gestión del móvil y notificaciones
- Modo "no molestar" programado en tus bloques de foco, con excepciones solo para llamadas importantes.
- Apps de bloqueo de distracción (muchas herramientas de foco, como RescueTime, incluyen esta función).
- Batch de notificaciones: revisa redes sociales y mensajería personal en horarios fijos, no de forma continua.